martes, 11 de agosto de 2009

Paradero

Sentado esperaba que la vida pasara, sentado estaba cuando se llevó mi alma.

La puerta del tren.

Se cerró; dejando dentro el universo de palabras que ya no quieren ser oídas y a un corazón que sólo soñaba voz terminando letras al oido.

jueves, 15 de enero de 2009

La cosa

El día vuelve a comenzar, hoy con colores extraños, con temblores en el aire y sin humedad en el pasto… por el pasto atraviesa la plaza, la cosa se sienta al cabo de un rato, bajo un dulce árbol. Mira la copa, mira el pasto, mira el centro y mira su interno. Ahí se queda, queda y quieto parece inerte, sin aire ni silueta, mientras mira a si mismo, a base de palabras botadas por otro; aquellos ítems se mezclan y quedan en uno, marcando el palpitar de la mirada en un suspiro.
Su flexión se centra en el estómago, se encoje y no reconoce en si las palabras, las ideas y/o ideales, se le van y sólo quedan recuerdos que quiere que sean nuevamente, emociones que ahoguen la garganta.
La cosa es interrumpida por el silencio, es el silencio de otra cosa, cosa que abraza y desprende a la otra de su interno, con el calor le vuelve a la vida de un sueño y los pies sobre el nuevo día.

Él

Llegó a pararse al costado derecho de una imagen en llamas, no le hablo. No pudo simular dialogo, los ojos de sólo intentarlo se trisaron... se le cayó el alma y se deshizo en balbuceos.

lunes, 15 de diciembre de 2008

Al amanecer

Ahora comienzo a ver como las flores marchitan y entre frio viento reviven en escarchas, en tonos ambiguos que unos a otros se abandonan, se ocultan y pierden, dando importancia al verde que deja asomar fría nariz.

Es su nariz, la que sueña la luna que le ilumina en grises cada noche y ahora, por el tintineo de la escarcha, veo como le aprieta aquel nudo en la garganta. Se sienta, como siempre, bajo el verde noche, mirando la cubierta nebulosa de su cabeza… mirándose y sintiéndose en refugio bajo el verde que le cubre de suaves gotas de rocío. Lo veo, lo siento cálido, acogedor como la nostalgia que cada noche más se nos escapa, es su nariz la que lo advierte ante mi pecho.

El verde solo cubre, no retiene y en poco ya a correr, se cae lo oscuro del cielo, los colmillos tan fuertes no son…

Así es, las rodillas nos tiemblan mientras en ojos brillan, mientras el fresco respiro de la mañana nos envuelve en verde.

Ahora… el nudo en la garganta sólo acoge.

lunes, 6 de octubre de 2008

Recuerda

Recuerda cada sueño manifestado ante ojos cerrados que en cada suspiro se nos iba volando, entre labios mojados. Sí, húmedos de dulzura compartida entre manos.

Cada día parece ayer, mas la cuenta esta de paseo en los días de primavera. ¿Los ves? Cuando por primera ves vimos el sol, cálido y colorido; nos saludó y descubrimos las curvas de nuestros hombros. ¿Ves? Eran caminatas de niños que no sabían dar pasos, siendo que corrían de la mano.

¿Sueñas los veranos? Yo los comparto con recuerdos de presentes anhelos; deseos de encontrarte perdido, sin rumbo, con ganas de hallar uno juntos… juntos sin tiempo, tal como sucedieron los eventos… que ya no recuerdo.

sábado, 27 de septiembre de 2008

El bosque nublado

Esta mañana el día se despertó bajo nubes esponjadas de humedad, resaltando aromas dulces, sutiles, que se transformaban en casi visibles tonalidades. Aquellas ondas de sabores seducían aquel diminuto olfato, mas sólo uno entre tantos, solo una onda en especial le tornaba vidriosos los ojos; nada mas aquel rose de fragancias y el camino se tuerce en una única dirección.

Es la dirección a la que va con su mirada tocada por plomos, grises y verdes, tonos similares a los del presente bosque casi infinito. Bosque de sueño nublado por el cual los pies descalzos de una niña juegan con tierras rojizas. Ella no presta atención a aromas, ella mira… son sus ojos los que envuelven las flores de escarchas, que será el rocío al salir el sol; Esta mirda la roba el fuerte viento y la llevan a ver a un niño, el que corre guiado por dulces aromas, por uno distinto a todos los de aquellas flores que él perfumaba cada mañana.

La mirada de la niña no pudo ver ninguna otra flor, ella quería únicamente ver aquellos plomos, grises y verdes contenidos en dos hermosas esferas. Es su escarcha la que congela el momento, mientras las cintas de aromas envuelven los dos mundos, el cálido cariño lo derrite todo cuando una doble sonrisa deja ver cuatro ojos vidriosos.

Dos pequeñas y redondeadas manos se cubren la una a la otra, rodeadas de nubes húmedas por la mañana.

La niña abre sus pestañas y nada más recuerda una dulce vos en tonos de bosque al alba… “Te seguiré esperando cada noche”. Un poco de pena apaga su magia, pero la esperanza la hace querer la noche, cada noche.

martes, 16 de septiembre de 2008

Nunca se fue…

Y tú ¿qué piensas de la sangre?... ¿Duele?

Duele más que todo lo que rodea mi cuerpo cada día, lo reduce a un sin importancia, luego lo deja mas vuelve cuándo ella quiere sacarse y marchar.

Hoy quiere volver, abrirse paso entre finos dedos, los que con decisión quiebran la piel y dejan aflorar el agudo y dulce dolor del olvido. Olvidos del mundo, sonidos y espíritus; todo lejos por aquel instante de esquicito dolor… el que si me gusta, el único que me eriza la piel, el que se introduce sacando de mí mi mejor sonrisa… la paz que no debería sentir, la adicción que nunca soñé, la que es mía sin que nadie lo note, la que se deja escapar breves segundos y que por fin permite a mi yo volver al cuerpo ya sin dolor. Sin, pero con ojos vidriosos, sabiendo que no lo dejará ir nunca; nunca más ya que nunca se fue.

viernes, 12 de septiembre de 2008

A cenar

La luna aparece majestuosa en el cielo que encanta.

Me estiro mientras el cabello se eriza suavemente.

La emoción de que algo sucederá, más bien quiero que algo suceda, cuatro patas y la noche es para mí.

Salgamos a dar un paseo.

En las calles las luces iluminan los ojos, todo parece imponente pero soy fuerte, no me engañan.

Demasiados aromas, ¿qué comeré?

Vamos donde Guille, siempre tiene sobras deliciosas, esperándome solo a mí. Por supuesto.

¿Dónde era? Ando medio perdido, debe ser culpa de los bigotes que me cortaron.

Letreros impresionante mente iluminados, uno, dos, tres… cruzamos ala siguiente calle…Donde Juan… no tiene nada… El Pepe… puagh! Y unos locales más, por aquí por allá.

Mucha gente de dos pies, a veces creo que me van a pisar XD

Cada noche una nueva vida peligra.

Oh! Estamos llegando chubai chubai!

Demasiado oscuro, como siempre. Mi picada de los martes je, je, la más emocionante.

Entramos al callejón, el corazón se me va.

Subir a la reja, puede haber alguien escondido, ya no soporto las sorpresas.

La puerta de la cocina está abierta, la luz parpadea, ¿Y Juancho? ¿Dónde está? El siempre me viene a recibir.

¿Estos aromas? Comida tibia sin servir, el corazón se me va.

¿Entramos?... Vamos

No veo nada, y si Juancho me quiere atrapar de una vez.

El cabello erizado, listo para correr.

Hay un aroma que no me gusta.

¡La cola de Juancho! ¿Detrás de un mueble?

¿No me ha olfateado?

Esta con su dueño…

Esta vista no me gusta, el olor tampoco.

Soy el primero en venir a verlos al parecer… ¡Qué asco!

Parece que mañana lo clausurarán, una picada menos. Nada fuera de lo común.

¿Vamos dónde Pepe?

martes, 19 de agosto de 2008

Pausa

El cielo se dividió en gran gama de hermosos y turbios colores, entre amenazantes nubes de furia y pasión y cálidos atardeceres que abrazaban acariciando cada punto en el alma.

Las distintas palabras, dibujándose en el firmamento, mantenían su atención en el infinito; mientras cada detalle en su piel se erizaba imaginando aquellas palabras en su cuerpo. Ante esto el mundo aparentaba, deseaba engañarla, guardarla un instante entre sus líneas y con suaves maniobras lo hizo… ante aquellos brillantes ojos se quedó quieto el tiempo, el mundo se figuraba detenido. Mas pronto su cuello se derretía y su espalda sentía calor que la acogía, él avispó al tiempo y la velocidad de los acontecimientos se retomó, luego de la mano la llevó.

sábado, 16 de agosto de 2008

La mirada en grises

El bosque permanece entre nítidos recuerdos. No quieren partir, no “había una vez”…

Ausente aquel anhelo de un personaje que una noche me besó y preguntó mi nombre.

¡No! Fue sólo ilusión, un juego de imágenes engañosas, fantasías ilógicas…

¿Mentiras?... mis deseos en aquel que los mostró, ¿Sí no fui sólo yo? ¿Si lo viese por la calle…? Reconocer en estado despierto, o tomar forma en lo supuestamente verdadero… o una visita más.

En un presente siento no sentir, me asusta el frío y la confusión me envuelve en atractivos encajes.

Mi irreal sentimiento vacío, en el recuerdo de ojos grises petrificados en el escenario del abrazo.

NADA… dejar de vivir ante imágenes alucinantes. ¿Cuándo pondrás los pies en la tierra?

A veces prefiero no dejarlos caer… pero debería.

Un abandono de lo real, de mi real.

Claro, pero mi real sigue ahí, con ojos grises esperando mi regreso… en aguarde yo del propio retorno.

El paisaje oscuro de siempre, mi refugio… cautivo en la brecha que separa el valle del pueblo, nuestro bosque en grises.

jueves, 14 de agosto de 2008

Comienzo

Mientras el sol comienza a irse, me acuesto boca arriba, las veo viajar y las empiezo a seguir primero con la mirada, luego con mi ser. En breves segundos me encuentro con ellas, rodeado, veo alejarse de mi aquel pasto en el que me recosté… se fue.

Las luces se transforman en colores que acogen los cuerpos y acarician el corazón, dan calidez a mis pensamientos, se van con ellos. Y sucede, gran emoción en el pecho, momento de sonreír, sólo sonreír y sentir. Ahora es el viento quien nos mueve, nos aleja de todo…el cuerpo se fue.

miércoles, 13 de agosto de 2008

Por plumas

Tiernamente se sepulta entre plumas, las luces alcanzan a ver el movimiento suavizado al centro del momento… Es momento, donde nadie piensa en razón, donde todo se ilumina por luces que le envuelven, lo revientan formando arcos entrelazados a su pelaje, no permiten a voraces hormigas acercarse, las luces más pequeñas les forman cegadoras paredes. En medio de las plumas las iluminarias vitales le intentan abrir los ojos, quieren y lo logran… grandes pupilas se enceguecen ate fatal brillo, este se la lleva.

martes, 12 de agosto de 2008

Ensueño camino a casa

Sin descanso su vista triste no cae, mas queda perdida en el calor mientras espera la micro; Disfrutando la poca luz de ese triste invierno.

La micro se detiene y su vista sigue en el calor. Poca gente. Se puede sentar, para que la ventana le siga entregando algo de luz. UN GOLPE! Su mirada va a la sombra; un papel que le provoca sonrisa y mirada de ensueño. Busca aquella mirada, solo ve pasos alejándose… Vuelve a la ventana, ahora sonríe y el calor es más dulce.

domingo, 10 de agosto de 2008

Aromas

En blanco vuelvo a la misma playa de siempre, a los mismos aromas y texturas que envuelven el alma de revoluciones y temblores. De prismas de arenillas, sales en el aire y nada por donde caminar, no hay más camino que el que va tras mis pies descalzos en la fría humedad que ha dejado la partida del mar… siempre regresa para arrugar el empeine.

Van pasando las horas, la noche se aproxima tímida y lenta, y aquí heme mirándola, esperando la neblina que va a querer inundar todos mis pensamientos; querrá pronto entrar por mis poros y como un golpe me hará caer y darme fuerte contra el cemento de arena, mas no lo hará para dañarme sino sólo para recostarme pese a mi terquedad, luego con ayuda de la briza y la sal en el aire me cerrará los ojos y no para dormirme. Me abrigara con la espuma del mar como un abrazo cálido iluminado por la tenue luz de luna, pronto nacerá y nos vigilara unas horas.

Ya ha pasado antes y ahora se retoma el cuento, la marea sube y el oleaje se vuelve agresivo ante miradas extrañas, mas la mía le revienta la espuma y abriendo la boca me traga, me arrastra entre rasguños de piedras y nácares, en breve reposo parpadeos me despiertan en un oscuro fondo, la luz se pierde y me lleva con ella a un nuevo viaje sin aromas de frío.

viernes, 8 de agosto de 2008

Noche…

Una noche oscura. El viento sopla fuerte y golpea la ventana. La sangre se sigue sintiendo, sintiendo tibia. La soledad me acompaña en tan cruel momento, mi tristeza me superó y la ira la venció.

Ya es muy tarde. Lo hecho, hecho está y no hay vuelta atrás. ¿Qué por qué lo hice? Ja, no tenía otra opción. No tenía otro futuro. ¡Espera! No es cierto. Lo hice por cobardía, por miedo de enfrentar mi futuro y el de los demás.

Ya me habían amenazado. Yo actué antes que todos ellos. Fui más rápida. No dejé que me dijeran nada, no dejé oportunidad.

Ahora siento el remordimiento, no era su culpa.

Pero no me atreví a luchar, lo siento.

Pero mis lágrimas no repararan el daño que les hice y que me hice. El tiempo se fue demasiado rápido.

El sufrimiento ya es un hecho. La sangre sigue saliendo. Nunca creí que tendría el valor para cometer este crimen, la vida me ayudó a hacerlo. La vida ya se fue y no puedo hacer más que aceptar los hechos y mi culpa. Aunque si bien yo lo hice, los demás me presionaron a hacerlo. Parte de culpa tienen, ellos son parte de esto.

Perdóname, quizás querías vivir. Pero la vida para nosotros ya no existe. La vida que nos esperaba era una cruel batalla que no quise luchar. Mi decisión ya está hecha y nadie pudo cambiarla.

Me dieron la oportunidad y la tomé. La soledad en esto es mi único testigo, testigo de que los dos sufrimos demasiado. Sufrimos con que nadie nos apoyara, con que querían matar a uno de nosotros.

Yo decidí que no morirías solo, que si morías tú moría yo. Y no pude luchar más. La muerte está con nosotros, te quiero y por eso no te irás solo, hijo mió.

En el baño de la casa yace el cuerpo de una joven embarazada.

Cuando su familia la encontró, ella y el niño que esperaba no se encontraban en este mundo.

Casita

Ya llegué a la casa, ya entré. Es una casa vieja, antes era linda. Estoy solo, en esta casa y en todas partes. Qué extraño, se ve diferente, como si hubiese alguien, pero no hay nadie, nunca hay alguien. Debo estar soñando.

¡¡AUUCHHH!!¿Qué?

-Perdón, me caí.

-¿Qué haces en esta casa?

-Voy a vivir aquí.

-No puedes, yo vivo aquí.

-Pero no había nadie cuando llegué.

-Quizás te pareció que no había nadie, porque salí a estar solo.

-¿Vives con alguien?

-Vivo solo.

-Y sales a estar solo.

-¿Por qué no?

-Mmmm…

-¿Estas sola?

-Me gustaría estar contigo.

-¿Quieres estar en esta casa?

-Me gusta esta casa.

-¿Cómo entraste en una casa tan fea?

-Me gusta lo que hay dentro de esta casa, y me acerque a esta casa por eso. Pero necesito que me dejes estar en esta casa para vivir contigo.

-Pero esta casa se esta derrumbando a pedazos y …si vives aquí ya no estaré solo.

-Hace tiempo que no estas solo, afuera estaba yo. Ahora quiero entrar.

-Esta casa era linda en el principio, hoy se esta cayendo a pedazos. Mañana no estará.

-Pero tú no te irás, ¿verdad?

-Supongo que no, esta casa fea es mía.

-¿no quieres compartirla?

-Es horrible.

-¿Quieres compartirla?

-Si, contigo.

-Gracias.

-Pero no quiero que te derrumbes con esta casa.

-La casa se puede arreglar, todo se puede. A mi me importa lo que contiene ¿Puedo acompañarte?

-Sí, ya no estoy solo.

Ella sonrió, yo sonreí y la abrase. La casa seguía igual, pero su interior ya no estaba solo. Aunque parece que un tiempo estuvo solo, quizás nunca estuvo solo. Estaba ella y estaba él.

La casa hoy esta fea, pero no se ha derrumbado del todo. Mañana será linda.