Ya llegué a la casa, ya entré. Es una casa vieja, antes era linda. Estoy solo, en esta casa y en todas partes. Qué extraño, se ve diferente, como si hubiese alguien, pero no hay nadie, nunca hay alguien. Debo estar soñando.
¡¡AUUCHHH!!¿Qué?
-Perdón, me caí.
-¿Qué haces en esta casa?
-Voy a vivir aquí.
-No puedes, yo vivo aquí.
-Pero no había nadie cuando llegué.
-Quizás te pareció que no había nadie, porque salí a estar solo.
-¿Vives con alguien?
-Vivo solo.
-Y sales a estar solo.
-¿Por qué no?
-Mmmm…
-¿Estas sola?
-Me gustaría estar contigo.
-¿Quieres estar en esta casa?
-Me gusta esta casa.
-¿Cómo entraste en una casa tan fea?
-Me gusta lo que hay dentro de esta casa, y me acerque a esta casa por eso. Pero necesito que me dejes estar en esta casa para vivir contigo.
-Pero esta casa se esta derrumbando a pedazos y …si vives aquí ya no estaré solo.
-Hace tiempo que no estas solo, afuera estaba yo. Ahora quiero entrar.
-Esta casa era linda en el principio, hoy se esta cayendo a pedazos. Mañana no estará.
-Pero tú no te irás, ¿verdad?
-Supongo que no, esta casa fea es mía.
-¿no quieres compartirla?
-Es horrible.
-¿Quieres compartirla?
-Si, contigo.
-Gracias.
-Pero no quiero que te derrumbes con esta casa.
-La casa se puede arreglar, todo se puede. A mi me importa lo que contiene ¿Puedo acompañarte?
-Sí, ya no estoy solo.
Ella sonrió, yo sonreí y la abrase. La casa seguía igual, pero su interior ya no estaba solo. Aunque parece que un tiempo estuvo solo, quizás nunca estuvo solo. Estaba ella y estaba él.
La casa hoy esta fea, pero no se ha derrumbado del todo. Mañana será linda.

1 comentario:
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