sábado, 27 de septiembre de 2008

El bosque nublado

Esta mañana el día se despertó bajo nubes esponjadas de humedad, resaltando aromas dulces, sutiles, que se transformaban en casi visibles tonalidades. Aquellas ondas de sabores seducían aquel diminuto olfato, mas sólo uno entre tantos, solo una onda en especial le tornaba vidriosos los ojos; nada mas aquel rose de fragancias y el camino se tuerce en una única dirección.

Es la dirección a la que va con su mirada tocada por plomos, grises y verdes, tonos similares a los del presente bosque casi infinito. Bosque de sueño nublado por el cual los pies descalzos de una niña juegan con tierras rojizas. Ella no presta atención a aromas, ella mira… son sus ojos los que envuelven las flores de escarchas, que será el rocío al salir el sol; Esta mirda la roba el fuerte viento y la llevan a ver a un niño, el que corre guiado por dulces aromas, por uno distinto a todos los de aquellas flores que él perfumaba cada mañana.

La mirada de la niña no pudo ver ninguna otra flor, ella quería únicamente ver aquellos plomos, grises y verdes contenidos en dos hermosas esferas. Es su escarcha la que congela el momento, mientras las cintas de aromas envuelven los dos mundos, el cálido cariño lo derrite todo cuando una doble sonrisa deja ver cuatro ojos vidriosos.

Dos pequeñas y redondeadas manos se cubren la una a la otra, rodeadas de nubes húmedas por la mañana.

La niña abre sus pestañas y nada más recuerda una dulce vos en tonos de bosque al alba… “Te seguiré esperando cada noche”. Un poco de pena apaga su magia, pero la esperanza la hace querer la noche, cada noche.

martes, 16 de septiembre de 2008

Nunca se fue…

Y tú ¿qué piensas de la sangre?... ¿Duele?

Duele más que todo lo que rodea mi cuerpo cada día, lo reduce a un sin importancia, luego lo deja mas vuelve cuándo ella quiere sacarse y marchar.

Hoy quiere volver, abrirse paso entre finos dedos, los que con decisión quiebran la piel y dejan aflorar el agudo y dulce dolor del olvido. Olvidos del mundo, sonidos y espíritus; todo lejos por aquel instante de esquicito dolor… el que si me gusta, el único que me eriza la piel, el que se introduce sacando de mí mi mejor sonrisa… la paz que no debería sentir, la adicción que nunca soñé, la que es mía sin que nadie lo note, la que se deja escapar breves segundos y que por fin permite a mi yo volver al cuerpo ya sin dolor. Sin, pero con ojos vidriosos, sabiendo que no lo dejará ir nunca; nunca más ya que nunca se fue.

viernes, 12 de septiembre de 2008

A cenar

La luna aparece majestuosa en el cielo que encanta.

Me estiro mientras el cabello se eriza suavemente.

La emoción de que algo sucederá, más bien quiero que algo suceda, cuatro patas y la noche es para mí.

Salgamos a dar un paseo.

En las calles las luces iluminan los ojos, todo parece imponente pero soy fuerte, no me engañan.

Demasiados aromas, ¿qué comeré?

Vamos donde Guille, siempre tiene sobras deliciosas, esperándome solo a mí. Por supuesto.

¿Dónde era? Ando medio perdido, debe ser culpa de los bigotes que me cortaron.

Letreros impresionante mente iluminados, uno, dos, tres… cruzamos ala siguiente calle…Donde Juan… no tiene nada… El Pepe… puagh! Y unos locales más, por aquí por allá.

Mucha gente de dos pies, a veces creo que me van a pisar XD

Cada noche una nueva vida peligra.

Oh! Estamos llegando chubai chubai!

Demasiado oscuro, como siempre. Mi picada de los martes je, je, la más emocionante.

Entramos al callejón, el corazón se me va.

Subir a la reja, puede haber alguien escondido, ya no soporto las sorpresas.

La puerta de la cocina está abierta, la luz parpadea, ¿Y Juancho? ¿Dónde está? El siempre me viene a recibir.

¿Estos aromas? Comida tibia sin servir, el corazón se me va.

¿Entramos?... Vamos

No veo nada, y si Juancho me quiere atrapar de una vez.

El cabello erizado, listo para correr.

Hay un aroma que no me gusta.

¡La cola de Juancho! ¿Detrás de un mueble?

¿No me ha olfateado?

Esta con su dueño…

Esta vista no me gusta, el olor tampoco.

Soy el primero en venir a verlos al parecer… ¡Qué asco!

Parece que mañana lo clausurarán, una picada menos. Nada fuera de lo común.

¿Vamos dónde Pepe?